Las primeras precipitaciones llegaron este domingo a la Comarca Andina y aportan un respiro clave para los brigadistas que continúan trabajando en las zonas afectadas.

Las condiciones climáticas comenzaron a cambiar este domingo en la comarca andina de Chubut, donde alrededor de las 14 se registraron las primeras lluvias en las zonas afectadas por los incendios forestales que desde hace días mantienen en alerta a la provincia.
Según confirmaron fuentes en el lugar, las precipitaciones se iniciaron en Epuyén y se extendieron hacia otros puntos de la región, como Esquel, El Hoyo, el Parque Nacional Los Alerces y el paraje Rincón de Lobos. Si bien no se trata de lluvias intensas, el fenómeno representa un aporte significativo para las tareas de combate del fuego que llevan adelante brigadistas y bomberos.
“Hoy la lluvia trajo un alivio que ya se está sintiendo, porque alcanza para humedecer y enfriar las condiciones del tiempo y darle un respiro a los brigadistas”.
Desde el frente de combate, brigadistas voluntarios de El Bolsón advirtieron que, pese a la mejora, la situación sigue siendo delicada. “No sabemos cuánto va a amainar la lluvia porque hay varios puntos calientes y sectores todavía activos”, explicaron. También alertaron sobre el riesgo latente: las brasas pueden permanecer encendidas y reactivarse con el regreso del calor y el viento.
En paralelo al alivio climático, el Gobierno de Chubut confirmó que los incendios fueron intencionales. El gobernador Ignacio Torres aseguró que se avanzará con la investigación y prometió “medidas ejemplificadoras”para los responsables.
El contexto agrega una fuerte carga política y social: hacia finales de 2025, el Gobierno de Javier Milei anunció modificaciones a las Leyes de Tierras y de Bosques, que habilitan a privados internacionales a quedarse con terrenos quemados, una medida que generó cuestionamientos y encendió alarmas en regiones históricamente afectadas por el fuego.
Por ahora, la lluvia trae un respiro. Pero en la Patagonia, marcada por la sequía y los incendios recurrentes, nadie baja la guardia. «Creo que ahora vamos a tener un respiro pero no podemos bajar la guardia porque hay mucha sequia en la Patagonia. Esta temporada va a estar bastante complacida», advirtió uno de los bomberos que se mantiene en la zona.