Logró el puesto 13 en Mónaco con un auto que ofreció poca respuesta, pero demostró atributos que lo fortalecieron en Alpine.

FRANCO COLAPINTO logró con su 13° puesto en el Gran Premio de Mónaco solidificar su imagen en Alpine gracias a una serie de situaciones que sorteó en medio de un fin de semana complejo para el equipo en un circuito que no le fue amigable.
Ya lo había dicho Flavio Briatore tras un sábado negro en el que el argentino terminó 20° (finalmente largó 18 por sanciones a otros pilotos) y Pierre Gasly, 17°: «Pensamos que seríamos más competitivos. Con las dos paradas en carrera, tendremos un poco más de margen para probar algo con la estrategia, así que veremos qué podemos hacer con los ingenieros para ayudar a Pierre y Franco».
Finalmente, la táctica funcionó y eso le permitió a Franco, que paró en la vuelta 14 para cambiar de gomas duras a medias, y en la 27, avanzar cinco lugares desde su lugar de partida. Sin embargo, para el equipo el resultado no se consideró suficiente: «No fue nuestro día».
El gran capital del pilarense este domingo fue la muy buena gestión de los neumáticos con los que completó más de la mitad de la carrera, a lo que le agregó una concentración extrema para evitar cualquier roce con los siempres cercanos muros en una pista tan angosta. Ese aspecto fue tan valioso quela prueba más fehaciente de ello lo constituyó el accidente de Pierre Gasly que le costó el abandono en la vuelta 9 tras chocar de atrás a Yuki Tsunoda y de milagro no tocar al propio Colapinto.
De la vuelta 50 en adelante el pilarense intentó lanzarse sobre Oliver Bearman, con Haas, a quien tuvo a tiro en un par de ocasiones pero no pudo dejar atrás en un trazado en el que es casi imposible concretar adelantamientos. La última vuelta la completó en 1.15.435, sólo dos décimas más lento que su mejor registro, lo que indica a las claras que concluyó la compatencia con solidez.
La lectura del propio Colapinto fue que «clasificar 20° y llegar 13° es muy bueno», pero le puso realismo al subrayar que «estamos un poco lejos» del resto. Bien parado sobre lo que logró a bordo de su monoplaza, con el que revirtió los opacos rendimientos del viernes y el sábado,se fortaleció puertas hacia adentro de Alpine, donde valorarán como se merece esta clara evolucion del joven que este martes cumplirá 22 años y espera dar un paso adelante el próximo domingo, en el Gran Premio de España.