Bullrich evita respaldar a Adorni y expone las grietas en La Libertad Avanza

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La senadora libertaria mantiene una postura elusiva frente a la crisis, alimentando las especulaciones sobre su relación con Karina Milei.

Bullrich evita respaldar a Adorni y expone las grietas en La Libertad Avanza

Durante las primeras 48 horas del escándalo de los aviones y Manuel Adorni, Patricia Bullrich no twiteó. No posteó. No dijo nada. La senadora, que supo confrontar públicamente a otros aliados en momentos críticos, eligió esta vez el camino del retraimiento.

El contexto no es menor: el episodio que involucró al vocero presidencial y el traslado de su esposa en una aeronave oficial volvió a poner el foco en la interna que atraviesa el Gobierno y en el poder decisorio de Karina Milei.

La expectativa sobre una declaración de Bullrich respondía a una lógica política: ella es la dirigente que mejor conecta con su electorado y, tradicionalmente, no ha necesitado permisos para fijar posición. Sin embargo, cuatro días después del estallido, su participación se limitó a retwitear mensajes de respaldo hacia el jefe de Gabinete y a suscribir un documento formal del bloque de senadores de La Libertad Avanza. Nada de declaraciones personales ni una defensa cerrada ante la polémica.

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Fuentes cercanas a los pasillos del Senado sugieren que la legisladora podría contar con información previa, tal como trascendió en medios periodísticos, sobre usos anteriores de transporte privado por parte del funcionario.

«Más operaciones en su contra. Desde hace veinte días que no la dejan en paz», deslizó uno de los conocedores de la dinámica legislativa al ser consultado sobre el tema. Esta parsimonia oficial contrasta con la intensidad de la crisis, donde incluso se puso en tela de juicio la capacidad operativa del actual jefe de Gabinete, un cargo que, según voces internas, «le queda grande».

En paralelo, se nota un marcado desgaste en las relaciones dentro del bloque de La Libertad Avanza en el Senado. «Patricia nos quiere siempre llevar a las patadas», sostienen algunos de los integrantes de la Cámara Alta. Incluso, sectores del espacio comienzan a trazar comparaciones nostálgicas con el trato recibido previamente por la vicepresidenta Victoria Villarruel.

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Este escenario reaviva las dudas sobre la estabilidad de los nuevos acuerdos políticos. Históricamente, la capacidad de maniobra de Bullrich ha demostrado ser de alto impacto, habiendo transitado rupturas previas con figuras como Elisa Carrió y, hace muy poco, Mauricio Macri.

Hoy, el interrogante que recorre el sistema político es cuánto daño podría ocasionarle al Gobierno una eventual decisión de la senadora de alejarse de sus actuales aliados, considerando que, como señalan sus allegados, «ella no hizo su recorrido político de manera inocua».

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