
Según el Monitor de Actividad Inmobiliaria elaborado por el Centro de Estadísticas Inmobiliarias del Colegio Profesional de Inmobiliarios de Córdoba, la cantidad de inmuebles habitacionales destinados al alquiler administrados por profesionales fue en enero de 2026 un 85,9% superior al promedio registrado entre septiembre y diciembre de 2023. Este nivel incluso supera al existente cuando entró en vigencia la anterior Ley de Alquileres, lo que marca un cambio respecto de la etapa de escasez extrema que atravesó el mercado.
El aumento de la oferta comienza a reflejarse en la vacancia. En el segmento habitacional apenas alcanza el 0,3% del total de inmuebles en alquiler, mientras que en el comercial llega al 2,2%. Se trata de un fenómeno incipiente, pero que evidencia el regreso de unidades disponibles tras varios años de tensión.
En cuanto al cumplimiento de los contratos, los indicadores siguen siendo altos. En el segmento habitacional, el 96,1% de los inquilinos abonó el total del alquiler, el 3% realizó pagos parciales y solo el 0,9% no pagó, lo que representa una caída del impago respecto del mes anterior. En el comercial, el 94% cumplió con el pago completo.
Los nuevos contratos continúan registrando aumentos frente a los vencidos, aunque con una desaceleración respecto de períodos anteriores. Las casas tuvieron subas del 24,1%, los departamentos del 18% y los locales comerciales del 25,2%.
En contraste, el segmento de compra-venta sigue mostrando señales de debilidad. Las operaciones cayeron 25,3% interanual, confirmando la retracción del mercado. En diciembre de 2025, los departamentos representaron el 46,7% de las operaciones, seguidos por lotes (31,1%) y casas (13,3%). En alquileres, los departamentos concentraron el 62,4% de las unidades, seguidos por casas (20,2%) y propiedades comerciales o industriales (9,2%).
El informe describe un mercado en transición. Mientras los alquileres exhiben mayor oferta, alto cumplimiento y señales de estabilización, la compra-venta continúa retraída y aún no recupera el dinamismo previo. En conjunto, los indicadores muestran que Córdoba dejó atrás la fase de escasez y tensión en alquileres, pero todavía enfrenta una recuperación pendiente en las operaciones de compra-venta.