El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, afirmó que hay «muchas señales» de que el máximo referente de la República Islámica fue abatido durante los ataques. «Una de las personas más malvadas de la historia ha muerto», sostuvo Donald Trump.

«Esta mañana destruimos, en un ataque sorpresa, el complejo del tirano Khamenei en el corazón de Teherán» y «hay muchos indicios de que ese tirano ya no está vivo», sostuvo Netanyahu en su mensaje televisado. «No permitiremos que un régimen terrorista asesino se arme con armas nucleares. Seguiremos atacando sus objetivos y eliminando la amenaza», agregó el primer ministro de Israel.
Pocas horas más tarde de que Netanyahu informara la muerte del líder supremo iraní, el presidente estadounidense también aseguró que Ali Khamenei había sido asesinado durante la operación militar iniciada durante el sábado por la mañana.
«Khamenei, una de las personas más malvadas de la historia, ha muerto. Esto no solo es justicia para el pueblo iraní, sino para todos los grandes estadounidenses y las personas de muchos países del mundo que han sido asesinadas o mutiladas por Jamenei y su banda de matones sanguinarios», aseguró Trump, mediante una publicación en su cuenta de Truth Social
El presidente norteamericano también instó a la población iraní que derroque al gobierno islámico. «Escuchamos que muchos de sus CGRI (Cuerpos de la Guardia Revolucionaria Iraní), militares y otras fuerzas de seguridad y policía ya no quieren luchar y buscan inmunidad. Como dije anoche: «¡Ahora pueden tener inmunidad, luego solo obtendrán la muerte!». Esperemos que el CGRI y la policía se unan pacíficamente con los patriotas iraníes y trabajen juntos para devolver al país la grandeza que merece», dijo Trump.
Hasta el momento, la República Islámica de Irán no ha confirmado ni desmentido la muerte del líder supremo Ali Khamenei. Tan solo algunos medios locales sostienen que el ayatola continúa con vida, pero no han sucedido declaraciones oficiales.
En el plano nacional, el canciller argentino Pablo Quirno se refirió a la confirmación de la muerte de Ali Khamenei como parte responsable del atentado a la AMIA en 1994, en Buenos Aires. «Fue un acto de terrorismo internacional planificado desde las más altas esferas del régimen iraní de la época y ejecutado por Hezbolá. La decisión estratégica fue adoptada por la conducción política iraní vigente en 1993–1994, entre cuyas máximas autoridades se encontraba Khamenei, imputado en la causa», sostuvo el ministro de Relaciones Exteriores.