Milei activa el “plan platita” para los gobernadores: fondos, obras y acuerdos para blindar el Congreso rumbo a 2027

Escuchar esta noticia
Powered by Estudios Max
x1

La Casa Rosada necesita que no haya PASO. Por eso abrió una ronda de negociaciones con los gobernadores. También busca garantizar la aprobación del Presupuesto 2027. Fondos, obras y concesiones forman parte de una estrategia que marca un giro respecto del discurso del Gobierno. “Volvió la política”, admiten por lo bajo en Balcarce 50.

Milei activa el “plan platita” para los gobernadores: fondos, obras y acuerdos para blindar el Congreso rumbo a 2027

La llegada de Diego Santilli a la Jefatura de Gabinete aceleró el cambio de clima con las provincias. El oficialismo apuesta a una mayor dosis de pragmatismo para conseguir los votos que necesita en el Congreso, mientras crece la preocupación por la conflictividad social y la visita del Papa prevista para noviembre.

Del «no hay plata» al acuerdo político

Durante los primeros meses de gestión, Javier Milei construyó buena parte de su capital político con el discurso «anticasta». Los gobernadores fueron uno de los principales destinatarios de la furia presidencial. El relato aseguraba que el ajuste no admitía excepciones y la Nación no estaba dispuesta a financiar demandas provinciales.

Dos años y medio después, el escenario cambió. En la Casa Rosada ahora asumen que la gobernabilidad requiere algo más que equilibrio fiscal. También necesita votos en el Congreso. Y esos votos dependen, en gran medida, de la relación con los gobernadores.

Por eso el Gobierno abrió una negociación política que tiene dos objetivos inmediatos: aprobar el Presupuesto 2027 y avanzar con la eliminación o, si no fuera posible, la suspensión de las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO).

miley b.jpg

Para conseguir esos apoyos, la Nación empezó a responder reclamos históricos de las provincias. Una estrategia que combina recursos, obras públicas puntuales, concesiones y acuerdos financieros con un objetivo claramente político.

Los primeros gestos

Las señales comenzaron a multiplicarse durante las últimas semanas, uno de los casos más visibles fue la cesión por veinte años de la administración de la ruta nacional A012 a Santa Fe, un corredor estratégico para el complejo agroexportador del Gran Rosario. El convenio fue firmado por el gobernador Maximiliano Pullaro junto a Diego Santilli, Karina Milei y Luis Caputo.

Al mismo tiempo, el Gobierno reanudó la distribución de Aportes del Tesoro Nacional (ATN) luego de dos meses sin transferencias. Catamarca, Córdoba, Entre Ríos, Jujuy, Misiones y Santa Fe recibieron recursos que ayudaron a recomponer el vínculo con la Casa Rosada.

También avanzaron acuerdos para financiar las cajas previsionales no transferidas, otro viejo reclamo de varios mandatarios provinciales.

En Balcarce 50 aseguran que las cuentas fiscales no se modificarán y que cada decisión se toma dentro del objetivo de mantener el superávit. Pero admiten que existe una mayor predisposición para escuchar las demandas de las provincias si eso contribuye a consolidar mayorías parlamentarias.

La reivindicación de la política

El principal símbolo de este cambio fue la llegada de Diego Santilli a la Jefatura de Gabinete. Con experiencia de gestión y años de negociación parlamentaria, el exdirigente del PRO se convirtió rápidamente en el principal interlocutor con gobernadores e intendentes. Su estilo contrasta con el clima de confrontación que predominó durante buena parte de la administración libertaria.

El cambio fue bien recibido por los mandatarios provinciales, incluso por aquellos que mantienen diferencias con el Gobierno.

miley c.jpg

La diputada por Santa Fe, Gisela Scaglia, resumió esa sensación con una definición que en la Casa Rosada consideran una validación de la nueva estrategia: «Mucho mejor diálogo. Puentes que se tienden. Dejó de haber ese dedo señalador hacia la política y hacia los que hacemos política. Eso es sano para la Argentina».

Mientras Milei mantiene intacto su discurso contra la «casta», la gestión cotidiana obliga a reivindicar herramientas clásicas de la política: negociación, acuerdos y construcción de consensos.

El macrismo sin Macri

El nuevo esquema también modificó el equilibrio interno del Gobierno, con Santilli como jefe de Gabinete y otros exfuncionarios del PRO ocupando lugares de creciente influencia, distintos gobernadores describen el momento actual como «el macrismo sin Macri».

La definición no implica un regreso del expresidente al centro de la escena, sino el fortalecimiento de dirigentes que participaron de aquella experiencia y que conocen el funcionamiento del Congreso y la relación con las provincias.

En el entorno presidencial reconocen que esa experiencia resulta indispensable para una etapa en la que el oficialismo necesita negociar más que confrontar.

La prioridad dejó de ser diferenciarse de la política tradicional para pasar a construir mayorías que permitan sostener la agenda legislativa.

La batalla por las PASO

La principal discusión de los próximos meses será la reforma electoral, el Gobierno mantiene como objetivo de máxima eliminar definitivamente las PASO, pero en la Casa Rosada reconocen que por ahora no están los votos.

miley d.jpg

Por eso empezó a ganar fuerza una alternativa más moderada: suspender las primarias únicamente para las elecciones de 2027, tal como ya se hizo el año pasado.

La propuesta aparece como un punto intermedio capaz de sumar apoyos de gobernadores y bloques dialoguistas que consideran que las PASO perdieron utilidad y representan un gasto difícil de justificar.

El oficialismo sabe que sin primarias al peronismo se le hará casi imposible ordenar candidaturas nacionales, mientras que La Libertad Avanza llegaría con un liderazgo consolidado detrás de Milei.

El precio del acuerdo

Mientras tanto, sectores del PRO como del radicalismo comenzaron a plantear que cualquier acompañamiento a la suspensión de las PASO deberá estar acompañado por la aprobación del proyecto de Ficha Limpia.

La iniciativa reapareció en las conversaciones de las últimas semanas como una posible moneda de cambio.

La negociación todavía está abierta, pero en el Congreso ya imaginan un acuerdo amplio: desechar el proyecto de reforma política y avanzar con la suspensión de las PASO a cambio de Ficha Limpia y del respaldo al Presupuesto 2027.

El temor a la calle

Mientras negocia con gobernadores y legisladores, el Gobierno también mira con atención otro frente.

Las movilizaciones del miércoles pasado encendieron algunas alarmas en la Casa Rosada. La posibilidad de que comiencen a confluir distintos reclamos sociales en un contexto electoral.

miley e.jpg

En el oficialismo dicen que la macro está ordenada y con eso basta. Pero si no mejora el día a día de la gente, saben que la conflictividad social puede ir en aumento.

Por eso también buscan fortalecer el vínculo con las provincias. Los gobernadores aparecen como actores clave para contener tensiones territoriales y evitar una escalada de conflictos que termine impactando sobre la agenda nacional.

Noviembre, una fecha sensible

A ese escenario se suma otro elemento que el Gobierno sigue con especial atención: la visita del Papa prevista para noviembre.

En Balcarce 50 descuentan que tendrá un enorme impacto político y social, independientemente del contenido de la agenda pastoral.

La expectativa oficial es llegar a ese momento con el Presupuesto encaminado, la discusión sobre las PASO prácticamente resuelta y una relación estable con los gobernadores.

El Gobierno que llegó prometiendo terminar con la política tradicional hoy apuesta justamente a la política para sostener su proyecto. Los gobernadores volvieron a ser socios indispensables y la negociación reemplazó, al menos por ahora, a la confrontación permanente. El oficialismo parece haber aprendido que para ganar elecciones no alcanza con administrar la economía; también hay que construir poder.

Déjanos tu comentario