A menos de dos horas de cumplirse el plazo para una ofensiva total, la Casa Blanca aceptó una propuesta iraní de diez puntos para iniciar una negociación definitiva.

El presidente Donald Trump confirma este martes un acuerdo de alto el fuego de dos semanas con la República Islámica de Irán, apenas 120 minutos antes de que expirara el plazo en el que había amenazado con destruir “toda una civilización”.
La tregua, que desactiva de forma momentánea una escalada militar sin precedentes, queda estrictamente condicionada a que Teherán acepte la reapertura inmediata y segura del estrecho de Ormuz, punto neurálgico para el comercio energético global.
A través de una comunicación oficial, el jefe de Estado norteamericano explica que la decisión responde a gestiones diplomáticas de alto nivel.

“Basándome en conversaciones con el primer ministro Shehbaz Sharif y el mariscal de campo Asim Munir, de Pakistán, y en las que me solicitaron que detuviera la fuerza destructiva que se envía esta noche a Irán, acepto suspender el bombardeo”, publica Trump en sus canales habituales. Según el mandatario, esta pausa de catorce días tiene como requisito la «apertura completa» de la vía marítima y funcionará como un alto el fuego de doble vía.
Desde la Casa Blanca sostienen que los objetivos militares ya se encuentran cumplidos y que existe un avance significativo hacia un entendimiento de fondo. “Estamos muy avanzados con un acuerdo definitivo sobre la paz a largo plazo con Irán y la paz en Medio Oriente”, escribe el presidente, quien también destaca la recepción de un documento de diez puntos enviado por el gobierno iraní. Para la administración estadounidense, dicha propuesta constituye una base viable para resolver los puntos de contención que persistieron durante décadas.
El período de dos semanas permitirá, según la visión de Washington, que el acuerdo se finalice y se concrete de manera formal. En un cierre de fuerte tono presidencialista, Trump afirma que, representando a los intereses de Estados Unidos y de los países de la región, resulta un honor que este conflicto histórico esté cerca de resolverse por la vía de la negociación, alejando, al menos temporalmente, el escenario de una guerra total.